17.2.09

El Raulismo como religión


Iba a escribir algo acerca de una de mis pasiones, el fútbol, y lo iba a hacer acerca del manido debate "Raúl sí o Raúl no" (siempre quise escribir profundamente acerca del tema, a pesar de que a mis ¿lectores habituales? les parezca imposible hablar profundamente sobre un tema tan banal), pero Fernando Carreño se me ha adelantado en su blog opinando acerca del tema, y de una ingeniosa manera: provocando los comentarios de los lectores de Marca con una juguetona entrada que titula "¿Raúl al mundial?", y un día después (hoy) reflexionando sobre los comentarios vertidos a raíz de dicha pregunta.


Es decir, que algo de empirismo lleva su reflexión (cogiéndolo con pinzas).

Ni que decir tiene que si os enlazo a su entrada de blog es porque yo la podría suscribir punto por punto. Uno de los párrafos que más ha llamado mi atención es el siguiente:

"En la selección, Raúl tiene el problema de que jugó cuando no se ganaba y no estuvo cuando se ganó. Eso ha pasado con más gente pero su personalidad era tan grande que es inevitable que muchísima gente pensaba que la razón de que se ganara y no se ganara era él mismo"

Amén. Yo no podría haber sido más preciso.


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2 comentarios:

Eric dijo...

Gran personalidad. Raúl. No.

EL creador del "síbuenonó" antes de cada frase, no tiene una gran personalidad.

Sabes que no me gusta el fútbol, de hecho, si hubiera que ERRADICAR un deporte, erradicaría el fútbol. Pero, yo, con dos cojones como iglesias, te doy mi opinión.

Raúl es un gañán sin sangre, que llegó al Real Mandril muy joven. No sé si ha sido el jugador más joven en entrar al Mandril, pero desde luego ese club es el más rico de España y una de las más grandes compañías.

Si te dicen que tienes que adorar a Raúl, pues lo adoras. Rafa Nadal, pues Rafa Nadal. Fernando Alonso, pues Fernando Alonso.

De ese tríos de idiotas el único con personalidad me parece Fernando Alonso, y ya sabes lo genial que me cae.

El Madrid, allá por el 2003, se encargó de que la puta cara (y el peinado, que marcó hestilo) de vecan (o Beckham) aparecieran en todos los informativos, no solo deportivos, en todas las revistas para niñas, las revistas de moda, las revistas para mujeres, se crearon prendas de ropa con el nº 23 (el de su camiseta). ¿Para qué?

Para que le gente siguiera al Mandril (y a vecan) y comprase camisetas a 70 euros, gorras, pegatinas y demás mierda que hubo que tirar el año pasado, porque vecan ya no estaba en el ojete del huracán.

Con Raúl (o Ra uuuuugrghhhhhhhh, como lo conocemos en mi casa) ha pasado lo mismo, pero al revés. Porque aunque no me guste el furgol al menos oigo que marca goles y tal.

Total, a la mierda los ídolos.

Alfonso Vázquez dijo...

Yo creo que ha marcado una época. Será recordado con cariños durante muchos años