15.7.09

Sin Risto no hay programa.


No podía dejar pasar el caramelo de tema que es la expulsión de Risto Mejide como jurado de Operación Triunfo
(que ya lleva unas cuantas horas del día como la noticia más vista de elpais.com). Sí, se que hay cosas más importantes en el mundo que un jurado de un programa en horas bajas. Pero es que ese señor no es (era) sólo un jurado, y todos lo sabemos.


Risto Mejide es TELEVISIÓN con mayúsculas.

M
uchos de nosotros estábamos deseando que saliera para arremeter contra todo lo que le molestara, ya fuera triunfitos (o fracasitos como el los llamaba), director de la academia, profesores, otros miembros del jurado, Jesús Vazquez, la dirección del programa, los de sonido, los de realización... era como la voz de los que queremos una TV mejor, el Robin Hood de la ética televisiva.

Era el único momento en el que merecía la pena sintonizar 'Telemediocre', a pesar de que la mayoría de los que nos interesábamos por sus palabras lo veíamos a través del Youtube. Sus ácidos y dolientes comentarios, sus expresiones dotadas de un estilo propio, sus aires de superioridad dialéctica no infundados (todavía me acuerdo de la expresión que utilizó el año pasado para referirse a un triunfito: "vendedor de enciclopedias obsoleto con ínfulas de latin lover")... este hombre es un 'showman' depredador de audiencias.

Y ahí ha estado Telecirco aprovechándose del filón de espectadores que aportaba este hombre. Un filón con doble filo, valga la redundancia, por que el contrato firmado entre las dos partes estipulaba que Risto tenía carta blanca para decir lo que le viniera en gana. ¿Hábil maniobra de audiencia o torpe tiramiento de piedras contra el propio tejado? Más bien la primera, puesto que con las polémicas no sólo se ha benefiado el propio programa, sino que también se han alimentado bastantes horas de su programación parasitaria de tertulias. La segunda es sólo el efecto secundario.

Un efecto secundario que ha acabado por engullir al programa y sumirlo en varias polémicas que han salpicado hasta al intocable Toni Cruz (presidente de Gestmusic Endemol, la productora del programa) porque nuestro querido publicista no se mordía la lengua a la hora de hablar de un posible tongo en OT.

Los directivos de la cadena y la productora pensaron que Risto era un producto adherido y complementario a OT, lo que no pensaron es que se estaban comiendo un caballo de Troya tan grande como su avaricia por romper audímetros, puesto que el polémico miembro del jurado nunca ha escondido su animadversión por el programa. No vaticinaron tampoco que podía salpicar mierda también por arriba.

En fin, sabemos
que la puntilla para que Risto haya sido expulsado de OT ya la sabemos: la famosa pelea con el niño mimado de Telecirco. Lo que no sabemos es para cuándo saldrá el próximo programa que dicha cadena le reserva al publicista.

Eso es lo de menos, ya que pronto se sabrá porque a partir de ahora vamos a tener Risto para rato en las tertulias.

¿No quería yo Risto? Pues tomaré 2 tazas...

PD: Si Risto
firmó un contrato para decir lo que le viniera en gana, y lo han echado porque ha dicho lo que le ha venido en gana... ¿No es ese un despido improcedente? Ahí dejo la reflexión chorra del día.

PD2: os dejo con la única foto que se conoce de este hombre sin sus gafas. Un documento estremecedor.



2 comentarios:

metgaladriel dijo...

Sigo pensando que risto es un producto de telecinco, y lo han echado para subir audiencias, nada más. Risto es lo que ponía un guión. Nada de un producto comercializado de si mismo ni nada por el estilo. Risto es lo que telecinco quería que fuese.

ToniVX dijo...

No es un producto de Telecinco, se ha metido con los innombrables directivos de la cadena, con Jesús Vazquez e incluso ha animado varias veces con cambiar de canal porque las galas eran un coñazo.

No creo que T5 apedree su casa de esa manera sólo por audiencia, hay otras maneras menos autodestructivas conseguirla (por ejemplo destruyendo a los demás, que eso a T5 se le da genial).

Lo único que han hecho en la cadena es aprovecharse del filón Risto, y al final esas ansias de querer más audiencia les han explotado en la cara.

Y echándolo lo único que han hecho es perder varios puntos en audiencia (la que el daba). Aunque posiblemente sea una maniobra para promocionar su próximo programa, se podía promocionar también "no echándolo" y dejándo que diera su juego en la final de OT, que buena falta le hace al programa (ya que entre el peliculón de Antena 3 y españoles por el mundo se los están comiendo en audiencia).